Las monedas digitales de bancos centrales o CBDC – Central Bank Digital Currency surgieron como una iniciativa para adaptar los sistemas financieros tradicionales a la era digital, en respuesta a la creciente digitalización de la economía y al auge de las criptomonedas (activos virtuales). La principal apuesta novedosa de las CBDC es combinar la eficiencia de la tecnología blockchain[1], subyacente de las criptomonedas, con la estabilidad y confianza que ofrece el respaldo de un banco central.
Diferencia de las CBDC con las stablecoins
Las monedas estables o stablecoins se diferencian de las CBDC, principalmente, por su objetivo y forma de emisión[2]. Ambas se desarrollan como forma de uso de la tecnología blockchain.
Las stablecoins se vinculan o respaldan al valor de una moneda fiduciaria o fiat (como el dólar o el euro) u otros activos de referencia y son emitidas por entidades u organismos privados con el fin de minimizar su volatilidad mediante algoritmos para mantener un valor estable o equivalente.
Por su parte, las CBDC son monedas digitales emitidas por bancos centrales, diseñadas para complementar o reemplazar el dinero fiduciario físico (fiat) y ofrecer un medio de pago digital seguro y eficiente. Esta distinción es fundamental para comprender el potencial de las CBDC en términos de regulación, seguridad y aceptación universal[3].
Primeras Iniciativas
Las dos primeras iniciativas de CBDC se conocieron en 2020 y se destacan por su diversidad geográfica y sus enfoques específicos.
El yuan digital (e-CNY), también conocido como DCEP (Digital Currency Electronic Payment), es la versión digital de la moneda física de China[4]. Fue introducido oficialmente el 14 de agosto de 2020 por el Banco Popular de China (PBOC) como parte de su esfuerzo por digitalizar la moneda del país y mejorar la eficiencia del sistema de pagos. A diferencia de las criptomonedas descentralizadas como Bitcoin, el yuan digital es centralizado y regulado por el gobierno chino, lo que le permite un control más estricto sobre la economía y la posibilidad de combatir el lavado de dinero y otras actividades ilícitas.
El Sand Dollar es la moneda digital del Banco Central de las Bahamas, lanzada en octubre de 2020[5]. Representa una versión digital de la moneda bahameña (B$), creada principalmente para abordar la exclusión financiera en las islas más remotas y facilitar el acceso a servicios financieros y digitales para los no bancarizados o los menos bancarizados.
A su turno, el rublo digital como CBDC fue un proyecto iniciado por el Banco Central de Rusia desde 2020 y se confirmó a través de una ley en 2023[6]. De esta manera el banco central puede emitir su propia moneda digital para complementar el dinero en efectivo y otros métodos de pago. En principio será una opción voluntaria que por parte de los particulares y el gobierno espera su adopción masiva no antes de 2025 o incluso 2027. Las cuentas del rublo digital son gestionadas por el banco central y permiten una supervisión más estricta del flujo de fondos y se convirtió en un nuevo medio para mitigar las sanciones financieras occidentales.
El pasado 20 de enero de 2022 la Reserva Federal de los Estados Unidos emitió un documento de discusión para recopilar comentarios públicos sobre los posibles beneficios y riesgos de una CBDC. En febrero de 2024 la junta de gobernadores del Sistema de la Reserva Federal (FED) de los Estados Unidos publicó un documento de investigación[7] en el que destaca lo que percibe como los pros y los contras del desarrollo y la emisión de una CBDC. Se menciona que “más del 90% de los bancos centrales están explorando CBDC y los investigadores añaden que la FED también está explorando “las implicaciones de, y opciones para, la introducción de una CBDC”.
Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), en julio de 2022, casi 100 CBDC estaban en etapas de investigación o desarrollo y dos ya estaban en pleno funcionamiento[8]: eNaira en Nigeria, presentada en octubre de 2021, y el sand dollar de Las Bahamas, estrenado en octubre de 2020. 15 estaban en proyecto piloto, 15 en prueba de concepto y 65 en etapa de investigación.
Situación en Latinoamérica
En Latinoamérica, varios países han mostrado interés en el desarrollo e implementación de CBDC.
El Banco Central de Brasil está trabajando activamente en una CBDC denominada “Real Digital”. A finales de 2023 se conoció que el Banco Central inició sus primeras pruebas con el Drex, su moneda digital CBDC[9]. El banco central brasileño autorizó que los bancos Inter y Caixa Económica Federal ejecutaran la primera transferencia con Drex. La operación se hizo de un banco privado (Inter) a uno público (Caixa), por un monto de 77,7 reales brasileños (unos USD 16). Esta transacción se ejecutó en la red de pruebas de Drex, controlada por el banco central. También se realizó una prueba entre dos bancos públicos de Brasil, Caixa Económica Federal y el Banco Do Brasil (BB).
El Banco Central de Uruguay ha realizado pruebas con un “e-Peso”[10]. Además, el Banco Central de Chile y el Banco de la República de Colombia han iniciado estudios sobre la viabilidad y el impacto potencial de las CBDC en sus respectivos sistemas financieros. En el caso de Colombia se considera como una opción valiosa en un contexto de un sistema de pagos subdesarrollado y los obstáculos institucionales y estructurales para una CBDC[11].
Por último, según el observatorio de la página cbdctracker (www.cbdctracker.org), a marzo de 2024 hay 4 países que han desarrollado CBDC: Bahamas (Sand Dollar), Nigeria (e-Naira), Zimbawe (ZiG) y Jamaica (JAM-DEX); 20 en pruebas piloto, de los cuales solamente Uruguay (e-Peso) de nuestra región. Hay 26 en pruebas de concepto, entre ellos Brasil, Estados Unidos y Canadá.
Referencias
[1] Zhang, T., & Huang, Z. (2022). Blockchain and central bank digital currency. Ict Express, 8(2), 264-270.
[2] Bolt, W., Lubbersen, V., & Wierts, P. (2022). Getting the balance right: crypto, stablecoin and CBDC.
[3] Castrén, O., Kavonius, I. K., & Rancan, M. (2020). Digital currencies in financial networks. European Banking Authority Research Paper, (8).
[4] Radic, A., Quan, W., Koo, B., Chua, B. L., Kim, J. J., & Han, H. (2022). Central bank digital currency as a payment method for tourists: application of the theory of planned behavior to digital Yuan/Won/Dollar choice. Journal of Travel & Tourism Marketing, 39(2), 152-172.
[5] Wenker, K. (2022). Retail central bank digital currencies (CBDC), Disintermediation and financial privacy: The case of the Bahamian sand dollar. FinTech, 1(4), 345-361.
[6] Makarov, E. (2023). A Sociology of Central Bank Digital Currencies: Digital Ruble, Trust, and Financialization of the Social Life (on the Example of Russian Small Entrepreneurs). Revista de Estudios Globales. Análisis Histórico y Cambio Social, 3(5).
[7] Flemming, Jean and Judson, Ruth A., Implications of a U.S. CBDC for International Payments and the Role of the Dollar (February, 2024). FEDS Notes No. 2024-02-16, Available at SSRN: https://ssrn.com/abstract=4737327 or http://dx.doi.org/10.17016/2380-7172.3435
[8] Consultado el 23 de marzo de 2024 en: https://www.imf.org/en/Topics/fintech/central-bank-digital-currency/virtual-handbook#1.-How-Should-Countries-Explore-CBDCs%3F
[9] Pinho de Mello, J. M., & Kanczuk, I. (2021). Central Bank Digital Currency in Brazil. Available at SSRN 3882911.
[10] Náñez Alonso, S. L., Jorge-Vazquez, J., & Reier Forradellas, R. F. (2021). Central banks digital currency: Detection of optimal countries for the implementation of a CBDC and the implication for payment industry open innovation. Journal of Open Innovation: Technology, Market, and Complexity, 7(1), 72.
[11] Vargas, H. (2022). Some thoughts about the issuance of a retail CBDC in Colombia. BIS Papers chapters, in: Bank for International Settlements (ed.), CBDCs in emerging market economies, 123, 49-64.




