Gestión del riesgo: Cambios en la supervisión de riesgos LAFT

Gestión del riesgo; Superintendencia de sociedades
Juanita María Ospina

Juanita María Ospina

Gerente de División Compliance y Anticorrupción

A continuación compartimos la importancia de participar en escenarios que buscan la mejora continua en la gestión del riesgo.  La Superintendencia de Sociedades realiza una reforma de las normas sobre prevención y gestión del riesgo LAFT:

1. Objeto de la modificación:

La Superintendencia de Sociedades efectúa esta reforma sobre cómo tratar el riesgo de lavado de activos y financiación del terrorismo. Esta con el propósito de mejorar la eficacia en su manejo y mitigar efectos nocivos que conlleva su materialización. Dentro de este ajuste se pretende incorporar los requisitos establecidos en recomendaciones más actualizadas del GAFI y las Notas Interpretativas. También porque constituyen con el estándar internacional para combatir los riesgos LAFT.

En busca del objetivo, se redefinen empresas que están obligadas a cumplir y la forma en que deben cumplir procesos. Por ello, se mantuvo el régimen actual dirigido a empresas más grandes y de ciertos sectores. Además, se creó uno nuevo bajo el régimen de medidas mínimas, destinado a un nuevo grupo de empresas.

En todo caso, es importante resaltar que la eficacia de la gestión del riesgo LAFT parte del análisis que cada sujeto haga. Por ello, se enfatiza en que cada empresa debe evaluar su tipo de negocio, operación y tamaño. También el perfil de clientes, países y áreas geográficas donde opera y características particulares de su actividad. Sobre todo para que las medidas que adoptan sean las adecuadas al riesgo individual que enfrenta.

2. Cambios principales al régimen actual:

El ámbito de aplicación del régimen actual se modificó para mejorar el cubrimiento de las APNFD y ajustarse al GAFI. Por tal razón, se redefine el alcance del inmobiliario. También se incluye al de comercialización de metales preciosos y piedras preciosas, en lugar de explotación de minas y canteras. Además, se mantienen los sectores de servicios jurídicos, contables y de construcción de edificios. Se incluyen los proveedores de servicios de activos virtuales así como las estaciones de servicio. Y finalmente, se excluyen los de comercio de vehículos y de cobranza o calificación crediticia.

El Sistema de gestión del riesgo LAFT, que deben adoptar sociedades con el régimen general, mantiene sus etapas y elementos. El nuevo capítulo precisa funciones necesarias frente a la ejecución de distintas etapas, elementos y demás actividades asociadas al SAGRLAFT. También hace explícitos órganos y funciones de control, dentro de los que incluyen a la auditoría interna y revisor fiscal.

Se instruye sobre la debida diligencia y otras medidas de prevención y gestión del riesgo que se llevan a cabo. Principalmente para identificar el riesgo y prevenir o gestionar sus consecuencias en las empresas. Sin embargo, se mejora y adapta a la evolución del fenómeno de lavado de activos y financiación del terrorismo. Por otro lado, se permite que haya un oficial de cumplimiento para las empresas que lo conforman.

3. Nuevo régimen de medidas mínimas:

Con el nuevo régimen de medidas mínimas se busca facilitar el cumplimiento de las instrucciones a las empresas. Principalmente pertenecientes a las APNFD designadas por el GAFI que pueden adoptar medidas eficaces menos que empresas más grandes. Teniendo en cuenta la base en la política que adopten de prevención y gestión del riesgo de LAFT.

Las medidas las deben poner en marcha empresas de los sectores designados, con determinado umbral de ingresos o activos. Sobre todo para identificar, evaluar y tomar acciones apropiadas para mitigar sus riesgos de LAFT. Este paso que da la Superintendencia de Sociedades pretende introducir la cultura de prevención y gestión del riesgo.

4. Consideraciones adicionales sobre la adopción de las medidas:

Se prevé un plazo para la adopción de los regímenes por las nuevas empresas obligadas. Así mismo, un periodo de transición para que las actualmente obligadas ajusten su sistema con base en las instrucciones. Por último, se tienen en cuenta las recomendaciones a sociedades que no se encuentren obligadas a adoptar indicaciones del capítulo. De modo que las medidas señaladas se adopten de forma voluntaria como parte de la autogestión y control de riesgos.

Puede consultar el proyecto completo aquí:

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