La condena está lejos de la solicitud de la Fiscalía Anticorrupción, que había acusado a Rato de 11 delitos fiscales cometidos entre 2005 y 2015, blanqueo de capitales y corrupción en los negocios, solicitando 63 años de cárcel y una multa de 42,4 millones de euros.
Este caso se centra en el origen de la fortuna de Rato, vinculado a contratos publicitarios de Bankia —banco del que fue presidente— con las agencias Zenith y Publicis. Según la Fiscalía, Rato habría acumulado ganancias injustificadas de 15,6 millones de euros, ingresos no declarados en el extranjero y un fraude fiscal de 7,4 millones de euros. Sumando otros conceptos, las cuotas defraudadas superarían los 8,5 millones de euros.
Rato ya había sido condenado anteriormente a cuatro años y medio de prisión por un caso relacionado con tarjetas bancarias opacas. Además, fue presidente de Bankia entre 2010 y 2012, periodo en el que el banco recibió 22 mil millones de euros en ayudas públicas tras su nacionalización parcial.
A pesar de la nueva condena, la sentencia de 1.232 folios aún no es definitiva y podría ser recurrida ante el Tribunal Supremo. Por ahora, no se ha fijado una fecha para su ingreso en prisión, según fuentes jurídicas.
Rato ocupó cargos de alta relevancia, como ministro de Economía de España entre 1996 y 2004 durante el gobierno de José María Aznar, y lideró el FMI entre 2004 y 2007. En septiembre de 2020, fue absuelto en el juicio por la salida a bolsa de Bankia.
Fuente y créditos
Antilavado de Dinero







