Medidas inmediatas y liquidación de Amibank
Uno de los primeros actos de Romero en el cargo fue ordenar, el 11 de marzo de 2025, la liquidación del banco privado Amibank debido a su crítica situación financiera. La decisión se tomó con base en informes técnicos de la Superintendencia de Bancos que evidenciaron un alto nivel de morosidad y problemas estructurales en la entidad.
Según Romero, el año 2024 fue desafiante para el sector financiero, marcado por un aumento en la morosidad y una desaceleración en la colocación de crédito, afectado por cortes de energía y la crisis de seguridad. No obstante, destacó que la banca privada en general ha mostrado resiliencia, manteniendo indicadores saludables, y subrayó que lo sucedido con Amibank es un caso aislado.
Prioridades en su gestión
Romero ha enfatizado que fortalecer el control sobre el lavado de activos será una de sus principales prioridades. Según el nuevo superintendente, el país enfrenta una expansión de captadoras ilegales que operan sin regulación, poniendo en riesgo a los ciudadanos.
En cuanto a la morosidad en el sistema financiero, el superintendente aseguró que, si bien hubo un incremento en 2024, actualmente está controlado en torno al 3%. Sin embargo, en los bancos pequeños, como Amibank, la cifra alcanzó el 30%, lo que justificó su intervención.
Romero también se refirió a la importancia de mejorar la entrega de información a los burós de crédito, un proceso que enfrenta retrasos, especialmente por parte de cooperativas más pequeñas. Indicó que se está trabajando con la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria (Seps) para agilizar este flujo de datos.
Supervisión y regulación
Respecto a la supervisión del sistema financiero, Romero enfatizó que tanto los bancos grandes como los pequeños requieren un monitoreo riguroso, adaptado a las particularidades de cada entidad. Señaló que la Superintendencia ha reforzado su relación con las autoridades bancarias y que, en caso de ser necesario, aplicará medidas de supervisión intensiva como la que llevó a la liquidación de Amibank.
Además, abordó la preocupación sobre las altas tasas de interés ofrecidas por algunas entidades, advirtiendo que pueden ser engañosas para los clientes y que la Superintendencia tiene la facultad de intervenir en estos casos.
Fortalecimiento de tecnología y cooperación internacional
Para mejorar la eficiencia del organismo, Romero ha subrayado la necesidad de mayor tecnología y recursos. Destacó que ya se han establecido contactos con embajadas, como la de Italia, y organismos multilaterales para fortalecer el combate al lavado de activos con asesoramiento y recursos técnicos.
En el contexto de la crisis de seguridad que enfrenta Ecuador, el superintendente aseguró que trabajará en estrecha colaboración con la Fiscalía y otras entidades para enfrentar el problema de captadoras ilegales. Advirtió que en sus primeras semanas en el cargo ya ha identificado ocho entidades que operan al margen de la ley, representando un riesgo para los ciudadanos.
Con estas acciones, Romero busca consolidar un sistema financiero más sólido y seguro para los ecuatorianos en 2025.
Fuente y créditos
Antilavado de Dinero







