Grupos delictivos han tomado control de diversas calles, exigiendo pagos de entre 200 y 250 soles mensuales a trabajadoras sexuales. La trata de personas, un crimen que en Perú suma 15 denuncias diarias según datos del Ministerio Público, tiene como uno de sus principales objetivos la explotación sexual, afectando principalmente a mujeres.
De acuerdo con un informe de CHS Alternativo, esta explotación se manifiesta, sobre todo, a través de la prostitución en espacios públicos, hoteles, departamentos, prostíbulos y locales de fachada.
En este proceso delictivo, que involucra la captación, traslado, alojamiento y recepción de las víctimas, las organizaciones criminales cubren los gastos iniciales, para luego exigir su reembolso en efectivo entre el primer y tercer mes de explotación sexual.
Mafias como el “Tren de Aragua” y “Los Intocables de Lima Sur” dominan con amenazas y violencia armada las zonas de explotación sexual en Lima. Las deudas impuestas por estas redes oscilan entre los 15 mil soles en casos de trata internacional y 3 mil soles en nacional.
El informe de CHS Alternativo también señala que estas organizaciones han extendido su control a calles de la capital, donde obligan a cada trabajadora sexual a pagar entre 200 y 250 soles semanales, bajo amenaza de ser agredidas si no cumplen.
Los cobros son realizados en efectivo por mujeres cercanas a los tratantes, como Alexandra Silva, alias “La Rusa”, presunta miembro de la organización “One Family”, quien extorsionaba a trabajadoras sexuales en Lince.
Además, estas mafias extorsionan a mujeres que ofrecen servicios sexuales a través de internet, contactándolas para amenazarlas, y en prostíbulos exigen un pago semanal de 200 soles para garantizar «seguridad».
Este modus operandi coincide con las denuncias de Angela Villón, presidenta de la Asociación de Trabajadoras Sexuales Miluska, Vida y Dignidad, quien señaló que las trabajadoras sexuales se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad.
Fuente y créditos
Ojo.pe







