El caso inició tras la denuncia de dos ciudadanos que afirmaron haber sido retenidos por policías, quienes los presionaron para revelar la ubicación de un alijo de drogas. Esto llevó a que la Policía iniciara investigaciones internas, que incluyeron interceptaciones y seguimientos. Los hallazgos revelaron que los agentes retenían drogas confiscadas para luego revenderlas, en muchos casos, a los mismos narcotraficantes.
La recopilación de pruebas permitió que un juez emitiera órdenes de captura contra los implicados, marcando un paso importante en el proceso judicial.
Hasta ahora, seis personas han sido arrestadas, incluidos el subintendente Elkin Rafael Cárcamo García, Jonathan Marcado Yepes, y los patrulleros Edilson Guillén Torrado, Yeison Madera Villegas, Miguel Iguarán Meza y Jhon Torres Quintero, este último vinculado a la Policía Metropolitana de Santa Marta.
Los delitos imputados son concierto para delinquir, tráfico de estupefacientes, peculado por uso y secuestro simple. Estas acusaciones reflejan el nivel de corrupción al interior de la institución.
Aunque se han realizado seis detenciones, las autoridades creen que la red delictiva involucra a más uniformados. Además, dirigentes políticos, concejales y civiles también serían parte de esta organización. La Fiscalía y la Dijín mantienen activa la investigación, y se anticipan más arrestos en los próximos días.
La Fiscalía 55 Especializada de Barranquilla lidera la investigación, mientras que el Juzgado 2 Municipal de Control de Garantías Ambulante Bacrim de Riohacha emitió las órdenes de captura. Este caso pone en evidencia cómo el crimen organizado ha infiltrado sectores de las fuerzas de seguridad y reafirma el compromiso del Estado para combatir la corrupción y el narcotráfico.
Fuente y créditos
La Guajira Hoy







