La investigación de la Policía Nacional del Perú (PNP) y el trabajo de inteligencia de la Dirección Antidrogas (Dirandro) permitieron descubrir cómo esta organización criminal, vinculada a una mafia china, enviaba grandes cantidades de cocaína camufladas en cargamentos de plátano desde el Huallaga hasta Lima. La droga, una vez en la capital, era trasladada a veleros en el Callao para ser enviada a Asia. En Hong Kong, el precio del kilo de cocaína asciende a casi 100 mil dólares, lo que convertía cada envío en una operación millonaria.
Durante el operativo, los agentes de la Dirandro intervinieron un edificio en San Isidro y detuvieron una minivan cargada con los 240 ladrillos de cocaína. La droga estaba oculta en cajas de cartón con un logo similar al de una reconocida marca de teléfonos móviles. Los implicados lograron eludir varios controles terrestres antes de ser capturados.
Entre los detenidos figuran los ciudadanos chinos Chan Wai Ho y Kwan Chi Shing, junto a los peruanos Manuel Ramírez Ramos y Ralphy Valdivia Crisóstomo. Las investigaciones preliminares apuntan a que la droga iba a ser exportada al continente asiático, un hecho que se confirmó posteriormente.
El general Zenón Loayza, jefe de la Dirandro, destacó la importancia de este operativo, subrayando que fue resultado de una extensa labor de seguimiento e inteligencia.
En paralelo, la producción mundial de cocaína sigue aumentando, según un informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), publicado en junio. En 2022, la producción alcanzó un récord de 2,757 toneladas, un 20% más que en 2021. Además, el cultivo del arbusto de coca se incrementó un 12% durante el mismo periodo, llegando a las 355,000 hectáreas.
Fuente y créditos
Antilavado de Dinero







