Francisco Antonio Díaz Tintí, uno de los miembros de la estructura, aceptó los cargos y fue condenado a seis años de prisión por el delito de asociación ilícita. Sin embargo, gracias a su aceptación de culpabilidad, su pena fue reducida a tres años y podrá conmutarla pagando Q25 diarios. Además, la jueza Abelina Cruz ordenó el pago de Q15 mil como reparación digna a la pastoral San Rafael Arcángel de zona 18, con plazo máximo para presentar el comprobante el 6 de enero de 2025.
Durante la audiencia, el Ministerio Público (MP) detalló que Díaz Tintí formaba parte de «Los Calavera», un grupo delictivo involucrado en asesinatos, conspiraciones y extorsiones. Según las investigaciones, su rol dentro de la estructura era vigilar a posibles víctimas y asegurarse de que no hubiera presencia policial antes de los ataques. Díaz Tintí también enfrenta señalamientos por conspiración para el asesinato, aunque la defensa solicitó el sobreseimiento del caso argumentando insuficiencia de pruebas en las escuchas telefónicas presentadas por el MP.
La jueza decidió clausurar provisionalmente este caso y otorgar al MP un plazo de tres meses para investigar un segundo señalamiento que involucra conspiración para asesinar a un menor y otro hombre, respaldado por escuchas y fotografías.
El MP sostiene que los asesinatos de Galindo Chacón y Meza Batres, ambos vinculados al hospital privado de zona 10, fueron cometidos por “Los Calavera” debido a disputas económicas. Según las investigaciones, la junta directiva del hospital había contratado microbuses para trasladar a su personal durante la pandemia de COVID-19. Al cancelar el contrato, la organización criminal, que lavaba dinero a través de ese servicio, habría ordenado los crímenes como represalia para intentar mantener el acuerdo lucrativo.
El 29 de julio pasado, la Fiscalía contra el Crimen Organizado, junto con la Policía Nacional Civil (PNC), realizó 27 allanamientos en Guatemala, Mixco y Chinautla. Durante estas diligencias se capturó a siete presuntos integrantes de la banda, incluido un agente policial.
Fuente y créditos
Prensa Libre







