También fueron sancionados Freddy Ñáñez, ministro de Comunicación; Aníbal Coronado Millán, ministro del Despacho de la Presidencia; Ricardo Menéndez, ministro de Planificación; Julio García Zerpa, del Servicio Penitenciario, y Daniela Cabello, hija del ministro del Interior, Diosdado Cabello. Según el Departamento del Tesoro, estos funcionarios «han ejecutado las órdenes de Maduro para reprimir a la sociedad civil y sostener un régimen ilegítimo tras las cuestionadas elecciones presidenciales del 28 de julio».
Ante las medidas, el presidente Nicolás Maduro calificó las sanciones como «ridículas» y anunció la creación de la condecoración «Gran Victoria de Ayacucho», durante el aniversario de la Aviación Militar. «Prefiero esas sanciones absurdas del imperio antes que renunciar a nuestra historia y soberanía», expresó.
Por su parte, la Cancillería venezolana calificó las sanciones de “desesperadas” y acusó al gobierno estadounidense de usar estas acciones para desviar la atención de sus problemas internos.
El proceso electoral ha sido ampliamente cuestionado. Aunque el Consejo Nacional Electoral proclamó a Maduro como presidente reelecto, la oposición, liderada por María Corina Machado y su candidato Edmundo González Urrutia, presentó copias de más del 80% de las actas electorales en una página web, afirmando que los resultados favorecen a González Urrutia.
Fuente y créditos
La Estrella







