Los denunciantes acusan a Lozano de estafar a varios compradores en la venta de apartamentos, prometiendo trámites rápidos y ventajas que nunca se materializaron. Este engaño ha generado un ambiente de desconfianza e incertidumbre entre quienes buscan adquirir una vivienda digna. Romero Lozano no es ajeno a la justicia, ya que cuenta con antecedentes penales por estafa. A pesar de ello, ha seguido operando en el sector inmobiliario sin mayores obstáculos.
Según el testimonio de las familias afectadas, Lozano exigía pagos iniciales que iban de 6 a 10 millones de pesos, asegurando acceso garantizado a proyectos de vivienda. Las víctimas se sintieron atraídas por la promesa de un proceso ágil y seguro, fundamentado en las supuestas relaciones que Lozano decía tener con constructoras y un juez de renombre.
Las víctimas detallan que el acusado utilizaba técnicas de manipulación psicológica para ganar confianza. Aseguraba disponiendo de maquinaria y contratos con la gobernación, afirmaciones que hacían parecer legítima su oferta. Este engaño permitió que muchos ciudadanos, en su afán por obtener una vivienda, cayeran en la trampa, sufriendo considerables pérdidas económicas.
La operación fraudulenta de Lozano no se limitó a una sola localidad. Las denuncias provienen de varios municipios, entre ellos Flandes, Villarrica y Ricaurte. Según los afectados, el estafador usaba múltiples líneas telefónicas y cuentas de WhatsApp para comunicarse, lo que dificultaba su localización y el rastreo de su actividad. Esta estrategia le ha permitido continuar con su engaño a pesar de las numerosas quejas presentadas en su contra.
Fuente y créditos
Diario Extra







