En una operación destacada dentro del marco del Plan de Campaña Ayacucho, el Ejército Nacional de Colombia ha alcanzado un importante triunfo en la lucha contra el narcotráfico. Bajo la dirección del teniente Javier Ortega, las fuerzas militares llevaron a cabo la localización y desmantelamiento de un laboratorio clandestino de procesamiento de heroína, ubicado en la vereda Granadillo, en la zona rural de Buesaco, Nariño.
Este logro fue posible gracias a una rigurosa labor de inteligencia que permitió a las autoridades obtener información clave sobre la ubicación del laboratorio. Con estos datos, se organizó y ejecutó una operación militar destinada a ubicar y neutralizar esta infraestructura destinada a la producción de narcóticos.
El minucioso planeamiento estratégico permitió la inserción efectiva de las tropas en la región, quienes realizaron un patrullaje exhaustivo. Tras varias horas de búsqueda, lograron ubicar el laboratorio, que estaba en pleno funcionamiento. En el lugar, fueron incautados 101 kilogramos de látex de amapola y 7,89 kilogramos de heroína.
La heroína confiscada tiene un valor aproximado de mil millones de pesos en el mercado negro, subrayando la gravedad del impacto económico y social que la distribución de esta droga podría haber tenido en la región. El material decomisado fue entregado a las autoridades correspondientes para su respectivo manejo judicial.
El laboratorio, estratégicamente ubicado para la producción y posterior comercialización de la droga, estaba listo para enviar la heroína hacia las zonas fronterizas para su distribución ilegal. La destrucción de este centro de procesamiento y la incautación de los narcóticos representan un golpe considerable a las redes de narcotráfico que operan en el sur del país, afectando seriamente sus capacidades económicas y operativas.
Lucha contra el crimen organizado
Este operativo forma parte de una estrategia más amplia en el contexto del Plan de Campaña Ayacucho, diseñado para combatir el narcotráfico y otras formas de crimen organizado en Colombia. Las acciones del Ejército Nacional en la región de Nariño refuerzan su compromiso con la seguridad y el bienestar de las comunidades locales, y continúan el esfuerzo por desmantelar las redes de producción y distribución de drogas ilegales. El éxito de esta operación confirma la efectividad de la inteligencia militar y la estrategia de control territorial en la lucha contra el narcotráfico. El Ejército Nacional seguirá trabajando para erradicar las estructuras criminales en la región y garantizar que los grupos delictivos no puedan desafiar la seguridad y el orden en Colombia.
Fuente y créditos
Diario del Sur







