El informe «Evaluación Nacional para la Amenaza de las Drogas» (NDTA, por sus siglas en inglés) señala que estos intermediarios no solo lavan dinero para cárteles dedicados al narcotráfico, sino también para otros grupos criminales. Además, pueden ofrecer pagos anticipados a traficantes de drogas mientras ocultan las transacciones a través de complejas redes internacionales.
La publicación de este informe se produce en medio de tensiones entre la DEA y el gobierno de México, luego de que Anne Milgram, directora de la agencia, criticara las demoras en la emisión de visas de trabajo para sus agentes. En respuesta, el presidente Andrés Manuel López Obrador calificó la postura de la DEA como una «exageración», reafirmando la soberanía del país.
El modelo financiero del crimen organizado
De acuerdo con el informe, los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación (CJNG) generan miles de millones de dólares a través de la venta de fentanilo y metanfetaminas. Para lavar estas ganancias, emplean mecanismos fraudulentos que les permiten introducir el dinero en el sistema financiero estadounidense y mundial. En 2022, la DEA logró decomisar cientos de millones de dólares en activos, incluidos bonos, criptomonedas, bienes raíces y artículos de lujo adquiridos mediante estas redes de lavado.
Uno de los métodos principales involucra la colaboración con organizaciones chinas especializadas en lavado de dinero. Según el documento, estas redes clandestinas canalizan las ganancias del narcotráfico desde Estados Unidos hacia México utilizando el sistema bancario alternativo de China. En mayo de 2023, un ciudadano chino llamado Jianxing Chen, también conocido como John Chen, se declaró culpable en una corte estadounidense por participar en estas operaciones. Se descubrió que Chen y sus socios recaudaban grandes sumas de efectivo en ciudades como Chicago, Houston y Nueva York, transfiriéndolas a cuentas en China y México.
Creciente influencia en el tráfico de fentanilo
El informe también advierte que los cárteles de Sinaloa y Jalisco han intensificado el tráfico de fentanilo a Estados Unidos, lo que ha provocado miles de muertes por sobredosis. Durante los primeros seis meses de 2023, 38 mil estadounidenses fallecieron a causa del consumo de esta droga sintética. La DEA indica que estas organizaciones han transformado el mercado de narcóticos en el país, dominando el suministro de sustancias letales.
El documento destaca que los cárteles disfrazan el fentanilo en pastillas que imitan medicamentos legales, engañando a los consumidores. Además, emplean redes sociales y aplicaciones de mensajería para facilitar la distribución y el cobro de pagos con rapidez y discreción. Según la DEA, estos factores han convertido a los cárteles mexicanos en la mayor amenaza para la salud y seguridad de los estadounidenses en términos de drogas sintéticas.
Producción de fentanilo en México
La DEA identifica a «Los Chapitos», facción del Cártel de Sinaloa, como los principales responsables de la producción de fentanilo en laboratorios ocultos en Sinaloa y otras regiones del país. Aunque el CJNG no iguala su capacidad de fabricación, ha inundado el mercado estadounidense con esta droga, muchas veces combinada con otras sustancias.
Durante su administración, el presidente López Obrador negó repetidamente que México produjera fentanilo. Sin embargo, en una entrevista con la cadena estadounidense CBS, admitió que la droga se fabrica en el país en cantidades limitadas, aunque posteriormente matizó sus declaraciones en conferencia de prensa.
El informe de la DEA concluye que los cárteles de Sinaloa y Jalisco controlan el tráfico de drogas sintéticas hacia Estados Unidos, lo que los convierte en los principales actores de la crisis de sobredosis en el país.
Fuente y créditos
Antilavado de Dinero







