En un esfuerzo intensificado por combatir el tráfico de drogas, la Policía Metropolitana de Cúcuta, en el marco de su Nuevo Modelo del Servicio de Policía enfocado en las personas y territorios, ha desmantelado el Grupo Delincuencial Común Organizado (GDCO) conocido como Los AK-47. En la operación, se capturaron a siete personas, incluyendo un hombre y una mujer, acusados de tráfico, fabricación y porte de estupefacientes.
El éxito del operativo se debió a la infiltración de un agente encubierto durante más de seis meses, quien recopiló pruebas sustanciales sobre las actividades delictivas de la banda. La investigación reveló que los criminales utilizaban menores de edad para manejar el dinero obtenido de la venta de drogas y escondían las sustancias en lugares como el suelo, medidores de servicios, carretas y en las fachadas de recicladores y vendedores ambulantes.
Este grupo delincuencial tenía una capacidad de distribución de hasta 5,000 dosis de drogas mensualmente, generando ingresos ilícitos de aproximadamente 70 millones de pesos. Su principal área de operación era el centro de la ciudad, donde controlaban el mercado de alucinógenos.
La operación, llamada «Pisasuaves», se llevó a cabo en el barrio Latino. Durante el procedimiento, la Seccional de Investigación Criminal (SIJIN) detuvo a los implicados, entre ellos Yordan Camacho, alias “Carreta”, quien era el encargado de la recolección del dinero proveniente de las ventas de estupefacientes y de otras actividades criminales, como extorsiones y homicidios, bajo las órdenes del cabecilla alias “Saul”.
En el operativo, se incautaron más de 340 dosis de estupefacientes listas para la venta. Los detenidos y las sustancias fueron puestos a disposición de la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de la Fiscalía, y un juez de control de garantías ordenó su traslado a un centro penitenciario para enfrentar los cargos correspondientes.
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