Las víctimas estaban obligadas a pagar cuotas que oscilaban entre 200.000 y 2 millones de pesos mensuales bajo amenaza de muerte. En algunos casos, los afectados fueron presionados con la retención de vehículos y documentos. Además, quienes consumían drogas eran forzados a vender estupefacientes como cocaína, marihuana, bazuco y drogas sintéticas. Si se negaban, debían abandonar la zona o sus familias serían atacadas.
Los barrios San Antonio, La Pista y Cristo Rey de Belalcázar fueron algunos de los más afectados por la actividad delictiva de la organización. Como parte del operativo, el pasado 30 de enero se llevó a cabo nueve allanamientos en Cartago (Valle del Cauca), Pereira, Marsella (Risaralda) y Risaralda (Caldas), logrando la captura de 15 personas por orden judicial. Además, una persona fue detenida en flagrancia y otras dos fueron notificadas en prisión por procesos en su contra.
A los detenidos se les imputaron delitos como concierto para delinquir con multas de extorsión, extorsión agravada, tráfico de estupefacientes, hurto agravado e incendio. Ninguno aceptó los cargos y, por solicitud de la Fiscalía, el juez les impuso medida de aseguramiento en el centro carcelario.
Fuente y créditos
Fiscalia.gov







