Las empresas deben adoptar el Programa de Transparencia y Ética Empresarial a más tardar el 31 de mayo del año siguiente al cumplimiento de los requisitos establecidos. Además, esta obligación se mantiene por hasta tres años después de que la empresa haya dejado de cumplir con dichos requisitos. Por su parte, las compañías obligadas deben informar a la Superintendencia de Sociedades sobre su condición de entidad obligada dentro de los 15 días hábiles posteriores al vencimiento de este plazo.